El porqué de la guerra

4 de Junio de 2022
El porqué de estos 100 días de guerra
La guerra en Ucrania
A hoy, principios del mes de junio de 2022, la guerra entre Ucrania y Rusia ha llegado a los 100 días
y todo indica que continuará por bastante más tiempo. El 24 de febrero de 2022 Vladimir Putin
se dirige al mundo con un discurso señalizando el genocidio de rusos dentro de Ucrania,
en la región del Donbass, que buscaría la caída del gobierno ucraniano y la desnazificación de Ucrania.
Minutos después del discurso, las tropas rusas comienzan la invasión a gran escala sobre territorio ucraniano.
A la fecha, hoy en la semana 14 de la guerra, la guerra parece haberse extendido más de lo previsto por muchos analistas.
Se esperaba una derrota Ucraniana en las primeras semanas de iniciado el conflicto,
y a la fecha las cosas parecen no favorecer a ninguno de los bandos,
como tampoco que exista la intención de ninguno de ceder o conciliar.
Resumen a la fecha de situación y previsión personal:
1 - Ucrania con infraestructuras debilitadas, y cuantiosas pérdidas civiles y militares no profesionales;
sin considerar las bajas en las reducidas fuerzas militares profesionales comparadas con las rusas.
2 - Rusia parecería estar quedando debilitada humana y económicamente,
y esto podría durar varios años con consecuencias aún impredecibles para su pueblo.
La ineficiencia de las acciones de su ejército y de su equipamiento está llevando a cuantiosas bajas en su numeroso ejército.
La moral y cuestiones socio-psicológicas previas a la guerra en la población rusa ya eran negativas, visualizándose problemas de alcoholismo, drogas, violencia doméstica y pobreza. Se espera que luego del conflicto esto se profundice.
3 - OTAN reforzada bélicamente en adelante, con consecuencia de posible alta inflación y caída del PBI en la Unión Europea.
Esto profundizado posiblemente por la necesidad de la reconstrucción de la infraestructura y sociedad ucraniana en la posguerra.
4 - China se mantiene al margen al momento, ya que no quiere comprometer su crecimiento económico.
El conflicto parecería que favorece a este crecimiento relativo de China vs. Occidente.
Lo que crearía en el futuro una nueva asimetría a favor de China y sus políticas globales y locales.
A saber, esto puede desencadenar una pulseada entre EEUU y sus aliados contra China, con los consecuentes resultados de toda guerra fría, armamentística, tecnológica o económica,
vs. el refuerzo de las cuestiones allegadas a la moral.
Aparte de esta guerra, también es probable que Turquía, miembro de la OTAN desde 1952, invada en los próximos días nuevamente Siria.
Posiblemente aprovechándose de que Rusia y EEUU están ocupados con el conflicto anteriormente descripto.
En caso de suceder esto, sumariase así una calamidad más a toda esta actualidad.
Y demostrando que aquí no hay bandos buenos o malos, ni la OTAN, ni Rusia.
Hay simplemente bandos belicosos y, por tanto, hay guerra.
Con este breve resumen y considerando las dos guerras mundiales del siglo pasado,
y los cuantiosos e incontables conflictos y escaramuzas a lo largo de la historia humana,
los enormes e irreversibles problemas de Medio Ambiente que hemos causado, la distopía digital y narcisista en la que hoy vivimos,
la visible crisis en las diferentes relaciones humanas, la creciente polarización en diferentes temas
y millones de otras miserias cotidianas en comparación a los contadísimos actos amorosos;
es sencillo concluir que como especie hemos aprendido absolutamente muy poco o simplemente hemos entendido todo a la inversa.
Poniendo así en duda la portación de la corona en honor al gran intelecto que ostenta la especie más negligente de este sistema solar.
El porqué de la guerra
En 1932 Albert Einstein y Sigmund Freud comienzan un intercambio epistolar para discutir el tema de la guerra.
Einstein, entonces miembro de La Liga de las Naciones, organismo precedente a la ONU,
elige a Freud para tratar algo que lo apesadumbraba, la guerra. Para entonces estaba fresco aún el recuerdo de la Primera Guerra Mundial.
Einstein, en la primera carta, pone en conocimiento a Freud del porqué fue elegido para hablar de este tema.
Einstein toma un papel de consultante ante Freud, ya que lo consideraba el mejor exponente para conocer las profundidades
del alma humana y para conocer los impulsos que llevan a las destructivas guerras.
De esta manera consultándole si habría alguna manera de prevenir estas.
La consulta de Einstein
Le pregunta explícitamente: “¿Hay algún camino para evitar a la humanidad los estragos de la guerra?”.
A todo esto, Einstein le adelanta las que considera las soluciones más obvias a su pregunta y le pide a Freud
que luego desarrolle el tema desde su mirada. Para él, para prevenir la guerra había que:
1. Crear un organismo judicial y administrativo mundial que regule y decida en función de todos los conflictos de intereses que se puedan dar entre todas las naciones.
2. Se requiere que ese organismo tenga el poder de regular y de poder hacer cumplir las regulaciones.
Vinculando así el derecho con el poder. A lo que Freud responde que concuerda con ello y que para que se dé el punto 2, ese poder
deberían otorgárselo de buena gana las naciones mismas a ese organismo centralizador.
Por lo cual las naciones deberían renunciar al poder de la aplicación del poder.
Einstein, portador de algunas buenas luces, observa que allí se chocarían con grandes dificultades de índoles psicológicas y tangibles:
a) Relacionadas con el afán de poder de los gobernantes de las naciones.
b) Relacionadas con otras personas de poder en las naciones, oligarcas o personas con grandes fortunas a los que Einstein denomina “mercenarios”. c) Los existentes mecanismos de manipulación de la clase poderosa a sus pueblos o masas.
Esa Minoría gobernante que de una u otra manera convence a la mayoría para que se entregue a la guerra.
Para él era sencillo entusiasmar a las masas con la idea de la guerra porque hay innato un apetito por la destrucción y el odio.
Einstein también le consulta a Freud si, ¿es posible controlar la evolución mental de las personas para ponerlas a salvo de la psicosis del odio y de la destrucción? Freud, cuya expectativa era que trataran el tema de una forma más simétrica y no como consultor y consultado, parecer responder sintiéndose sobrepasado y solo para brindar una solución a estos cuestionamientos a todas luces mayúsculos para la humanidad. Tal vez viéndose obligado por brindar una respuesta práctica y única al tema.
No obstante, a mi humilde parecer responde de manera magistral lo que puede haber sido tomado como un notable punto de partida a las diferentes soluciones que a la fecha deberían haberse intentado una y otra vez hasta el cansancio.
Que nosotros, la gente simple y de a pie, podemos intentar en la vida cotidiana, y hacer lo propio a escala mundial aquellos que se dedican a ello.
Respuesta de Freud
Para responder, Freud toma el vínculo que hace Einstein del derecho con el poder (ítem 2 del planteo de más arriba de Einstein)
y sustituye la palabra poder con la palabra violencia. Estimo que lo hace porque se pone el overol de Nietzsche,
y como un buen mecánico a golpes de herramienta, realiza esa sustitución que responde mejor que a los hechos.
Freud dijo que se percibía el derecho y poder como cosas opuestas, pero que en realidad una se deriva de la otra.
En un principio, en las sociedades humanas, todos los conflictos de intereses se resolvían por el uso del garrote o en forma más general
por el uso de la violencia. El que tenía la posibilidad de imponer su violencia sobre la violencia de los demás era el que se
quedaba con la cuestión en disputa. El más fuerte en violencia era el dueño de la verdad y del objeto o sujeto/s demandado/s.
En un principio, el que era muscularmente más fuerte era el que resultaba vencedor, luego la fuerza muscular fue dando lugar
a la fuerza psíquica como la planificación, lo intelectual usado como poder. Primeramente, la tendencia era aniquilar al adversario.
Si se mataba a con quién se estaba en conflicto, se satisfacían las pulsiones destructivas y también se daba un ejemplo relacionando con el miedo. Previniendo así las posteriores batallas de venganza por temor mismo. Posteriormente, se observa como ventajoso el “respeto por la vida” en la conveniencia
de dejar vivir al adversario y esclavizarlo para uso propio y conveniente. Hasta aquí el planteamiento de la visión de Freud sobre la humanidad es bastante oscuro por la violencia que le atribuye, y puede que haya tenido bastante razón. Freud observa que existe un camino para ir desde la violencia en estado puro al derecho, y este es único:
• Cuando la violencia de uno poderoso es compensada por la unión de varios débiles.
Ello comienza a dar lugar al derecho, por tanto, el derecho es también poder, es la violencia de una comunidad de unos muchos.
Para que esto se dé se debe dar una condición psicológica duradera:
• Unión duradera
Asimismo, para esto debe existir un marco que haga posible esta unión, como normas, leyes, pero por sobre todo sentimientos que unan a esa comunidad, lazos libidinosos que cohesionen más allá de los intereses en común.
Para ello, los individuos de la comunidad deben ceder su poder a la comunidad como un todo.
A lo que Freud dice que semejante estado de reposo requiere, sí o sí, igualdad total, igualdad de poder total.

Conclusión
Tomando este desarrollo de estos dos genios, desde allí podemos establecer que el punto crucial parece ser la desigualdad de poder
y respecto de esta:
• Cuando hay padres e hijos, hay desigualdad de poder.
• Cuando hay amos y esclavos, hay desigualdad de poder.
• Entre géneros, hay desigualdad de poder.
• Entre parejas no tan parejas, hay desigualdad de poder.
• Entre jefes y empleados, hay desigualdad de poder.
• Etc.
Es la manera típica de un ingeniero y de la humanidad misma, en desagregar un problema mayor en partes menores.
En este caso en las diferentes diferencias. Esas diferencias, mínimas o no tan mínimas, generan la perturbación necesaria para
que exista la asimetría, poder o violencia, haciendo que el poder alcance a cada ser vivo e inanimado.
En mi experiencia personal he visto que la solución a esta diatriba puede ser tan sencilla como tan complicada como podamos hacerla.
Lo necesario lo debe hacer sencillo. De lo micro a lo macro.
Vamos a tomar un ejemplo mencionado, la desigualdad de poder entre padres e hijos. Cuando un padre cría a su hijo, existe una asimetría de poder,
pero con el pasar de los años, la asimilación de experiencias por ambos y la vida misma; ese hijo muchas veces llega a transformarse
en padre también. Esto debería eliminar la asimetría y volverlos pares mutuamente reconocidos.
Donde la evolución ha alcanzado a ambos y también a sus respectivas familias.
Así se debería alcanzar un equilibrio sobre la base de haber vivido y compartido intereses en la misma dirección,
y haber llegado ambas partes a un punto de simetría, gracias y en la senda de la cooperación, continuar el ciclo de la vida.
Es harto conocido que esta escena muchas veces no se da de esta manera, pero no deja de estar allí como en la punta de la lengua,
la solución a un problema universal.
De la misma manera podemos abordar el tema de una pareja no tan pareja,
cuestión esencial también para la formulación base de una familia. Y avanzando y saliendo de las asimetrías de poder familiares,
podemos abordar las asimetrías de poder laborales a través de los esquemas de cooperación por sobre los jerárquicos,
y así sucesivamente abarcando grupos de personas sucesivamente más amplios en la medida que logremos cierta cantidad de resultados.
Estas cuestiones donde abrimos la problemática en cuestiones más específicas desde ya le aportan sencillez y mayores posibilidades
de solución. Al menos alcanzable en acciones en nuestro día a día, donde podemos optar por acciones u omisiones que disminuyan las
diferencias de poder o violencia. Aquí es dónde, aquellos que buscamos una humanidad que profese la paz,
tal vez deberíamos ser gestores del equilibrio desde gestionar y erradicar aquellas cuestiones minúsculas que operen a
favor de la violencia en cualquiera de sus formas. Deberíamos para eso revisar los paradigmas culturales actuales,
como por ejemplo la violencia verbal: El cerebro humano procesa de la misma manera y en la misma región la violencia psicológica
y la violencia física. No obstante, la violencia verbal está socialmente aceptada y no es penada por la ley;
en contraposición que la violencia física es considerada de índole mayor.
Entonces:
¿Acaso ambos tipos de violencia no son lo mismo si el cerebro los procesa por igual?
¿Acaso ambos tipos de violencia no pueden dejar un daño igualmente de profundo y duradero?
Ejemplos de estas confrontaciones cotidianas que hasta pueden algunas estar socialmente aceptadas:
• Violencia verbal y conductual en el trabajo contra un empleado por un jefe o compañero.
• Violencia verbal y gestual en el hogar por parte de las parejas.
• Violencia y asimetrías innecesarias e injustificadas, como las que podemos sufrir como hijos o ejecutar como padres.
• Violencia pública, verbal y física, como ser parte de un pleito callejero.
• Violencia verbal en la televisión.
• Confrontación en situaciones que es claro que es necesaria la cohesión, el acuerdo y la negociación.
Y esta lista puede seguir extensamente, pero nosotros podemos a lo largo de nuestro día a día, o bien siendo parte de estas situaciones
y aceptándolas; o sin violencia, contrarrestándolas con el uso de la razón y el afecto.
Aprovecho para enviarte un muy afectuoso saludo agradeciendo tu tiempo; y expresar mi infinito deseo que la guerra termine.